“¿Eres capaz de conseguir el dinero sin tocar el cuenco?” Hombre, si el reto era no tocar el bol, con unos guantes hubiese bastado y no liar tanto, pero bueno, ha sido ingeniosa la chica.
Si pestañeas te lo pierdes El tipo se queja de que le falta dinero, pero fíjate bien: justo cuando va a contarlo, se mete un billete entre la correa y el pantalón tan rápido que casi es imperceptible.